¿Se pregunta por qué no está contenta tras el nacimiento de su hijo?

Tener un bebé es un acontecimiento vital de primer orden y puede suscitar preocupación, cansancio y tristeza. Normalmente estos sentimientos no duran mucho, pero si persisten pueden indicar que usted está sufriendo depresión.

La depresión postparto es muy frecuente. Afecta a una de cada seis mujeres que dan a luz. La depresión es una enfermedad que se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta, así como por la incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas, durante al menos dos semanas.

 

 

Signos y síntomas de depresión postparto

Al principio, la depresión postparto puede parecerse a la “melancolía del bebé” (melancolía o tristeza de maternidad, o como se le conoce en inglés como baby blues). De hecho, la depresión posparto y la melancolía del bebé comparten muchos síntomas, incluidos cambios de humor, llanto, tristeza, insomnio e irritabilidad. La diferencia es que, con la depresión postparto, los síntomas son más severos (como pensamientos suicidas o incapacidad para cuidar a su recién nacido) y más duraderos.

Las personas con depresión postparto suelen presentar varios de los siguientes síntomas:

  • Es posible que se encuentre alejándose de su pareja o sea incapaz de vincularse bien con su bebé.
  • Puede encontrar abrumadores sentimientos de culpa o inutilidad.
  • Es posible que su ansiedad esté fuera de control, evitando que duerma, incluso cuando su bebé está dormido, o que coma adecuadamente.
  • Pérdida de energía.
  • Disminución de la concentración.
  • Indecisión.
  • Pensamientos de autolesión o suicidio.

 

 

Depresión postparto causas y factores de riesgo

No existe una razón única por la que algunas madres desarrollen depresión postparto y otras no, pero se cree que una serie de causas y factores de riesgo interrelacionados contribuyen al problema.

  • Cambios hormonales. Después del parto, las mujeres experimentan una gran caída en los niveles de hormonas de estrógeno y progesterona. Los niveles de tiroides también pueden caer, lo que conduce a la fatiga y la depresión. Estos rápidos cambios hormonales, junto con los cambios en la presión arterial, el funcionamiento del sistema inmunitario y el metabolismo que experimentan las madres, pueden desencadenar la depresión posparto.
  • Cambios físicos. Dar a luz trae numerosos cambios físicos y emocionales. Es posible que esté lidiando con el dolor físico del parto o la dificultad de perder el peso del bebé, dejándolo inseguro sobre su atractivo físico y sexual.
  • Estrés. El estrés de cuidar a un recién nacido también puede pasar factura. Las madres son a menudo privadas de sueño. Además, puede sentirse abrumada y ansiosa por su incapacidad de cuidar adecuadamente a su bebé. Estos ajustes pueden ser particularmente difíciles si es una madre primeriza que debe acostumbrarse a una identidad completamente nueva.

 

 

Factores de riesgo para la depresión postparto

Varios factores pueden predisponer a la depresión postparto: el más significativo es un historial de depresión postparto, ya que un episodio anterior puede aumentar sus posibilidades de que se repita un episodio al 30-50%. Un historial de depresión no relacionada con el embarazo o un historial familiar de trastornos del estado de ánimo también es un factor de riesgo. Otros incluyen factores estresantes sociales, como la falta de apoyo emocional, una relación abusiva y la incertidumbre financiera. El riesgo también aumenta significativamente en las mujeres que suspenden los medicamentos abruptamente para fines de embarazo.

 

 

Signos y síntomas de la psicosis postparto.

La psicosis postparto es un trastorno raro, pero extremadamente grave que puede desarrollarse después del parto, caracterizado por la pérdida de contacto con la realidad. Debido al alto riesgo de suicidio o infanticidio, generalmente se requiere hospitalización para mantener a la madre y al bebé seguros.

La psicosis posparto se desarrolla repentinamente, generalmente dentro de las primeras dos semanas después del parto, y a veces dentro de las 48 horas. Los síntomas incluyen:

  • Alucinaciones (ver cosas que no son reales o escuchar voces).
  • Delirios (creencias paranoicas e irracionales).
  • Agitación extrema y ansiedad.
  • Pensamientos o acciones suicidas.
  • Confusión y desorientación.
  • Cambios de humor rápidos.
  • Comportamiento extraño.
  • Incapacidad o negativa a comer o dormir.
  • Pensamientos de dañar o matar a su bebé.

La psicosis posparto debe considerarse una emergencia médica que requiere atención inmediata.

 

 

Lidiando con la depresión posparto. Primera sugerencia: Cree un apego seguro con su bebé

El proceso de vinculación emocional entre madre e hijo, conocido como apego, es la tarea más importante de la infancia. El éxito de esta relación sin palabras le permite al niño (a) sentirse lo suficientemente seguro (a) como para desarrollarse completamente, y afecta la forma en que interactuará, se comunicará y formará relaciones a lo largo de la vida.

Se forma un apego seguro cuando usted, como madre, responde cálida y consistentemente a las necesidades físicas y emocionales de su bebé. Cuando su bebé llora, lo calma rápidamente. Si su bebé se ríe o sonríe, usted responde de la misma manera. En esencia, usted y su hijo (a) están sincronizados. Reconocen y responden las señales emocionales del otro.

La depresión posparto puede interrumpir este vínculo. Las madres deprimidas pueden ser amorosas y atentas a veces, pero en otras ocasiones pueden reaccionar negativamente o no responder en absoluto. Las madres con depresión posparto tienden a interactuar menos con sus bebés y tienen menos probabilidades de amamantar, jugar y leerles a sus hijos (as). También pueden ser inconsistentes en la forma en que cuidan a sus recién nacidos.

Sin embargo, aprender a relacionarse con su bebé no solo beneficia a su hijo (a), sino que también te beneficia al liberar endorfinas que te hacen sentir más feliz y más segura como madre.

 

Cómo vincularse con su bebé

Si no experimentó un apego seguro cuando era un bebé, es posible que no sepa cómo crear un apego seguro, pero puede aprender. Nuestros cerebros están preparados para este tipo de conexión emocional no verbal que crea tanto placer para usted y su bebé.

 

 

Segunda sugerencia: apóyese en otros para obtener ayuda

El contacto social positivo alivia el estrés (el artículo Manejo del estrés: sencillos pasos para controlar el estrés y recuperar el control de su vida puede mostrarle cómo hacerlo) de manera más rápida y eficiente que cualquier otro medio de reducción del estrés. Históricamente y desde una perspectiva evolutiva, las nuevas madres recibieron ayuda de quienes las rodeaban para cuidarse a sí mismas y a sus bebés después del parto. En el mundo de hoy, las nuevas madres a menudo se encuentran solas, agotadas y solitarias por el contacto adulto de apoyo. Aquí hay algunas ideas para conectarse con otros:

Haga de sus relaciones una prioridad. Cuando se siente deprimida y vulnerable, es importante mantenerse conectada con familiares y amigos (as), incluso si prefiere estar sola. Aislarse solo hará que su situación se sienta aún más sombría, así que haga de sus relaciones adultas una prioridad. Hágales saber a sus seres queridos lo que necesita y cómo le gustaría recibir apoyo.

No guarde sus sentimientos para sí misma. Además de la ayuda práctica que sus amigos (as) y familiares pueden proporcionar, también pueden servir como una salida emocional muy necesaria. Comparta lo que está experimentando: lo bueno, lo malo y lo feo, con al menos otra persona, preferiblemente cara a cara. No importa con quién hable, siempre y cuando esa persona esté dispuesta a escuchar sin juzgar y ofrecerle tranquilidad y apoyo.

Vaya por recursos. Incluso si tiene amigos (as) de apoyo, puede considerar buscar otras mujeres que estén lidiando con la misma transición a la maternidad. Es muy tranquilizador escuchar que otras madres comparten sus preocupaciones, inseguridades y sentimientos. Pídale a su pediatra asesoría para asistir a grupos u organizaciones que le puedan ayudar en su ciudad.

 

 

Tercera sugerencia: cuídese

Una de las mejores cosas que puede hacer para aliviar o evitar la depresión postparto es cuidarse. Cuanto más cuide su bienestar mental y físico, mejor se sentirá. Los cambios sencillos en el estilo de vida pueden ayudarla a sentirse como usted nuevamente.

Omita las tareas del hogar: haga de usted y su bebé la prioridad. Dase permiso para concentrarse en usted y en su bebé: hay más trabajo involucrado en este trabajo 24/7 que mantener un trabajo de tiempo completo.

Vuelva a hacer ejercicio fácilmente. Los estudios muestran que el ejercicio puede ser tan efectivo como la medicación cuando se trata de tratar la depresión, por lo que cuanto antes se levante y se mueva, mejor. No es necesario exagerar: una caminata de 30 minutos cada día hará maravillas.

Practique la meditación consciente. La investigación respalda la efectividad de la atención plena para hacerle sentir más tranquila y con más energía. También puede ayudarla a ser más consciente de lo que necesita y de lo que siente.

No escatime en el sueño. Ocho horas completas pueden parecer un lujo inalcanzable cuando se trata de un recién nacido, pero dormir mal empeora la depresión. Haga lo que pueda para descansar lo suficiente, desde obtener la ayuda de su pareja o miembros de su familia hasta tomar siestas cuando pueda.

Dedique un tiempo de calidad para que se relaje y tome un descanso de los deberes de madre. Encuentre pequeñas maneras de mimarse, como tomar un baño de burbujas, saborear una taza de té caliente o encender velas perfumadas.

Haga de las comidas una prioridad. Cuando está deprimida, la nutrición a menudo sufre. Lo que come tiene un impacto en el estado de ánimo, así como en la calidad de la leche materna, así que haga todo lo posible para establecer hábitos alimenticios saludables.

Salga a la luz del sol. La luz del sol le levanta el ánimo, así que trate de obtener al menos 10 a 15 minutos de sol al día.

 

 

Cuarta sugerencia: tómese un tiempo para su relación con su pareja

Más de la mitad de todos los divorcios tienen lugar después del nacimiento de un hijo. Para muchos hombres y mujeres, la relación con su pareja es su principal fuente de expresión emocional y conexión social. Las demandas y necesidades de un nuevo bebé pueden interferir y fracturar esta relación a menos que las parejas dediquen algo de tiempo, energía y pensamiento a preservar su vínculo.

No desquite su frustración. El estrés de las noches de insomnio y las responsabilidades de cuidado pueden hacerle sentir abrumada y agotada. Y como no puede desquitarse con el bebé, es demasiado fácil convertir sus frustraciones en su pareja. En lugar de señalar con el dedo, recuerde que están juntos en esto. Si aborda los desafíos de la paternidad como equipo, se convertirá en una unidad aún más fuerte.

Mantenga abiertas las líneas de comunicación. Muchas cosas cambian después del nacimiento de un bebé, incluidos los roles y las expectativas. Para muchas parejas, una fuente clave de tensión es la división posterior al bebé de las responsabilidades del hogar y del cuidado de los hijos (as). Es importante hablar sobre estos temas, en lugar de dejar que se infecten. No asuma que su pareja sabe cómo se siente o qué necesita.

Haga tiempo en pareja. Es esencial hacer tiempo solo para ustedes dos cuando puedan reconectarse. Pero no se presione para ser romántica o aventurera (a menos que ambos estén preparados). No necesitan salir en una cita para disfrutar de la compañía del otro. Incluso pasar 15 o 20 minutos juntos, sin distracciones y enfocados el uno en el otro, puede marcar una gran diferencia en sus sentimientos de cercanía.

 

 

Tratamiento para la depresión postparto

Psicoterapia: un psicólogo puede ayudarla a enfrentar con éxito los ajustes de la maternidad. Si está experimentando dificultades maritales o se siente sin apoyo en el hogar, la consulta psicológica puede ser muy beneficiosa.

Antidepresivos: para los casos de depresión posparto en los que su capacidad de funcionar adecuadamente para usted o su bebé está comprometida, los antidepresivos pueden ser una opción. Sin embargo, la medicación debe ser monitoreada de cerca por un psiquiatra y ha demostrado ser más efectiva cuando se acompaña de psicoterapia.

 

 

Ayudando a una nueva madre con depresión postparto

Si su ser querido está experimentando depresión postparto, lo mejor que puede hacer es ofrecerle apoyo. Dele un descanso de sus deberes de cuidado del niño (a), escuche atentamente, sea paciente y comprensivo.

También debe cuidarse. Lidiar con las necesidades de un nuevo bebé es difícil tanto para la pareja como para la madre. Y si su pareja está deprimida, está lidiando con dos factores estresantes.

 

 

Cómo ayudar a su esposa o pareja

Anímele a hablar sobre sus sentimientos. Escúchela sin juzgarla ni ofreciéndole soluciones. En lugar de tratar de arreglar las cosas, simplemente esté allí para que ella se apoye.

Ofrecer ayuda en la casa. Contribuya con las tareas del hogar y las responsabilidades de cuidado de niños (as). ¡No espere a que ella pregunte!

Asegúrese de que ella tome tiempo para sí misma. El descanso y la relajación son importantes. Aliéntela a tomar descansos, contratar a una niñera o programar algunas citas nocturnas.

Sea paciente si no está lista para el sexo. La depresión afecta el deseo sexual, por lo que puede pasar un tiempo antes de que esté de humor. Ofrézcale afecto físico, pero no la presione si no está dispuesta a tener relaciones sexuales.

Salga a caminar con ella. Hacer ejercicio puede hacer mella en la depresión, pero es difícil motivarse cuando se siente deprimida. Ayúdela haciendo de las caminatas un ritual diario para los dos.

 

 

Recuerde: la depresión postparto es frecuente. Si piensa que puede padecerla, pida ayuda a un profesional de la salud mental.